Protección de Personas en Argentina

Panorama sobre Protección de Personas en el contexto nacional.


Diálogos es una nueva iniciativa de CAPSI, que por medio de una serie de entrevistas llevadas a adelante por el Mg. Ehsan Sherbi se abordarán diferentes temas y problemáticas en materia de Seguridad y Defensa.

En esta oportunidad, dialogando con el Esp. Gustavo Merani (Coordinador del Comité Ejecutivo Nacional CAPSI) se explorara y analiza la cuestión de los servicios de protección de personas relevantes y dignatarios.


En el marco sectorial las personas muy importantes (PMI/VIP) son aquellas que tienen una actividad de relevancia y pueden hacerse cargo económicamente de un servicio de protección, que generalmente es oneroso. En esta categoría se incluyen a todos los individuos que necesitan contratar un equipo de protección, un chofer armado (en algunos casos), porque han recibido amenazas, sufrieron robos o intentos de secuestro, o porque su póliza de seguro de vida así lo establece. También, desde una perspectiva más inmediata, se sienten más seguros con un profesional acompañándolos, o simplemente, por su status social (artistas, empresarios, deportistas, familias, sindicalistas, periodistas, etc.). Es decir, cualquier persona que- en principio- tenga la posibilidad económica de contratar un profesional para que colabore y lo ayude a vivir y sentirse más seguro, sin temores. El libro “El miedo líquido” de Zygmunt Bauman (2006)1 explica que dicho sentimiento no depende de “la demanda” generada, sino de la falta de confianza en la capacidad de respuesta. En este contexto, es donde aparece el profesional que asesora, que acompaña y que asume la responsabilidad de brindar un servicio de protección. Pero debemos aclarar que, si bien estos servicios son costosos, más caro para el segmento de clientes es no tenerlo o poseer uno ineficiente, ineficaz y que no sea efectivo. En relación a estas últimas cuestiones, existen a nivel casuístico numerosos hechos en la Argentina que demuestran que: la incapacidad profesional incrementa la vulnerabilidad de los PMI y en caso de efectivizarse algún hecho crítico a su seguridad los efectos morales y psicológicos son profundos (como el caso de los secuestros extorsivos).


Para comprender mejor debemos precisar y diversificar las actividades dentro del sector. No es lo mismo el servicio de protección para un empresario (o miembros de su familia) que para un artista o para un sindicalista; simplemente porque tienen riesgos y vulnerabilidades distintas, tiene necesidades particulares y por ende el servicio de protección también será diferente. En este plano, tenemos que examinar los riesgos periódicamente, medirlos, analizarlos y gestionarlos; porque lo que no se mide o lo que se desconoce no se puede gestionar. Por lo que ocupa el turno de identificar la criticidad, analizamos el riesgo, buscamos las medidas de moderación y diseñamos el plan. Planificar el servicio de protección es fundamental. La mejor operación de protección es la que proporciona el nivel correcto y adecuado de seguridad al cliente con la mínima intrusión en su estilo de vida. Ese plan de protección debe estar relacionado con los hechos, indicios o amenazas que comprometan la seguridad de la persona a proteger. Las personas avocadas a la protección del PMI son las encargadas de evitar, reducir, neutralizar y/o eliminar las oportunidades de que cometan un delito sobre el individuo protegido. La función básica es disuadir, detectar, demorar y por último reaccionar y dar respuesta.

Para el caso de dignatarios y mandatarios -funcionarios del sector público que ya tienen a disposición una estructura de seguridad otorgada y costeada por el Estado- la situación es diferente. Por ejemplo, si precisan apoyo de dos autos más los pueden solicitar, si necesitan que en un traslado la caravana sea abierta por cuatros motos también se pueden requerir, si hay que agregar una ambulancia lo mismo, o si hay que hacer un traslado en helicóptero también es posible, lo mismo si por un evento especial se necesita ampliar el número de miembros del equipo de protección. En el ámbito privado es más complejo ya que no se tiene tanto acceso a ese tipo de recursos si no los contrata el PMI. Hay que destacar que la protección de personas va variando según los países, en el caso de los países latinoamericanos (salvo excepciones como México y Colombia) generalmente la estructura más frecuente es la de un PMI / Custodio, o un PMI en su transporte personal y dos custodios atrás con otro vehículo.


¿Cómo ha evolucionado el sector en la última década a nivel local?


Haciendo un análisis sobre el comportamiento de la actividad (2000-2018) podemos decir que en el periodo 2000 – 2001 hubo un fuerte incremento de la demanda debido al contexto de inestabilidad del país, en los años sucesivos la demanda fue equilibrándose. Luego desde 2009-2010 la demanda volvió a registrar un repunte hasta la actualidad. Uno de los efectos en el incremento de la demanda de los servicios muestra como resultante estadístico que la mayoría de los actores privados más relevantes del país tienen un servicio de protección de nivel gerencial contratado. Hay que hacer énfasis sobre la intensificación de contrataciones, ya que tiene relación directa con la estabilidad política, económica y social del país. Por lo que las empresas del sector continuamente sugieren a los clientes potenciales sobre el riesgo latente frente a los vaivenes del contexto. Cabe destacar, que muchos de los clientes contratan un servicio permanente, aunque también otros adquieren servicios ocasionales (por ejemplo PMI extranjeros que visitan el país).


En otro orden de la cuestión, el sector ha evolucionado y se ha diversificado positivamente en el país. Las capacidades determinadas del pasado son distintas a las actuales y muy diferentes a las futuras, hay una metamorfosis continua de la actividad y las empresas del rubro en Argentina han mejorado en la calidad y cantidad de servicios.


Aquí debemos tener en cuenta que el recurso humano es el eje fundamental, el profesional de la protección debe tener capacitación y entrenamiento actualizado en varios ítems: 1-conducción de vehículos de alta gama: 2- blindados con caja automática y freno de mano eléctrico; 3- maniobras evasivas y defensivas antisecuestro; 4- tiro defensivo con armas cortas y largas; 5- defensa personal; 6- conocer protocolos y procedimientos de protección VIP / PMI, RCP primeros auxilios y uso del DEA; 7- conceptos jurídicos básicos como: la legítima defensa, seguridad electrónica, seguridad física, espionaje, cámaras, micrófonos, inhibidores de señal, grabadoras, inteligencia protectiva, etc.


Por otra parte, el profesional debe estar informado. Tiene la obligación de conocer y analizar las noticias más relevantes, disponer de herramientas técnicas para la comprensión de seguridad internacional, resolución de conflictos, comunicación no verbal y terrorismo. A su vez, debe poseer un contacto fluido y formal con las fuerzas de seguridad, periodistas, colegas.


Tiene que haber viajado y debe tener el pasaporte actualizado, conocer la zona donde se mueve con el VIP / PMI, todas funciones que son claves en su labor. Debe tener una vida ordenada, valores, y por supuesto, buena presencia y vocación de servicio. Todo ello acompañado de las habilitaciones correspondientes, la documentación propia y del arma a utilizar en correcto estado y actualizados; sin excluir la voluntad y el espíritu de superación permanente (siempre tiene que estar capacitándose y mejorando).


¿Qué tipo de protocolos están en vigencia?


Los protocolos que se van a desarrollar en el servicio de protección surgen de un análisis de riesgos y un estudio de vulnerabilidades que se realiza con anterioridad. Dicho análisis es el que va a determinar la cantidad de custodios que se necesitarán, los vehículos, horas y lugares donde se debe reforzar el esquema de seguridad. Esto incluye: la residencia y la oficina del cliente, como también, cuando hay que trasladarlo de un punto A hacia un punto B, lo cual comprende la parte más compleja del servicio. Es por ello, que debemos tener bien definida la ruta principal y dos rutas alternativas. Si hay que viajar al interior o exterior hay puntos que repasar, hay que viajar antes para planificar el servicio. Como también, conocer el lugar, obtener información, analizar el sitio donde vamos a estar alojados, visitar los hospitales, las comisarias, farmacias, bancos, cajeros disponibles, accesos, rutas, buscar índices de delitos en la zona, los lugares que ya tenemos agendados que vamos a visitar con el VIP / PMI, bomberos, servicio médico de emergencia, buscar sitios seguros, etc. Todo debe estar documentado con fotos y videos, para analizarlos y poder volcarlo en un informe.


¿En qué contexto de seguridad se halla Argentina y que aspectos vinculantes tiene con la protección de personas?


De acuerdo a la información que podemos analizar, como también, a través de reuniones con altos mandos de las fuerzas de seguridad y funcionarios podemos inferir que durante estos últimos años se ha avanzado mucho. Por ejemplo, y en el marco de la seguridad de personas, la UFESE Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos sostiene que el delito de secuestros viene decayendo desde el 2015 (donde habían ocurrido 294 casos denunciados y existe una notable disminución en 2018 con 111 hechos)2. Por ejemplo en la Ciudad de Buenos Aires el hurto en estos dos últimos años descendió casi un 8%, aunque subió un 7,46% el robo con ciclomotor3. Los piquetes (manifestaciones con cortes de calles y rutas) por parte de movimientos sociales son perjudiciales y hay que tenerlos en cuenta, porque en la planificación de estos servicios es fundamental el desplazamiento fluido y estos hechos alteran el trabajo. Como dato llamativo, en la Ciudad de Buenos Aires hubo durante 2018 un promedio de cuatro por día hábil y en la Provincia de Buenos Aires subieron un 11%. También estamos muy pendientes de los clásicos delitos urbanos como el arrebato, hurto simple y cualquier hecho que pueda afectar la seguridad del PMI4. Según el sitio Control Risk, Argentina tiene un nivel M (medio) de riesgos junto con Brasil, Paraguay y Bolivia, los países limítrofes Uruguay y Chile tienen un nivel L (bajo)5.


¿Considerando el contexto de seguridad de Argentina, cuáles cree usted que son los ejes fundamentales para la reducción de riesgos dentro del territorio nacional?


Las políticas públicas de seguridad deben enfocarse en una estrategia que ponga al Estado como promotor de la estabilidad y paz social, por ende, todas aquellas políticas residuales deben dejarse de lado, ya sea por el cortoplacismo, la falta de criterio sobre la temática o por la especulación política. Debemos integrar los sistemas, hay que incorporar a especialistas con una convergencia entre lo público y lo privado. Debemos reconocer que el sector privado de la seguridad avanzó mucho y puede integrarse en el diseño de las políticas de seguridad. En Argentina se gestiona poco el conflicto, ese es un terreno a cultivar para los decisores del futuro.


"El sector ha evolucionado y se ha diversificado positivamente en el país. Las capacidades determinadas del pasado son distintas a las actuales y muy diferentes a las futuras, hay una metamorfosis continua de la actividad y las empresas en Argentina han mejorado en la calidad y cantidad de servicios”.

¿Podría enumerarnos los potenciadores de riesgo que tiene Argentina según su criterio de acuerdo al contexto social, político y económico?


La educación, la salud y la seguridad son prioritarias y necesarias para todos los ciudadanos y el Estado participa directamente en la provisión de estos bienes públicos. Aunque por distintos motivos, el sector público no llega a proporcionarlos de modo óptimo, es por ello que crecieron en su faz privada. Cualquier ciudadano que pueda afrontar gastos extras mensuales para que mejore la educación, la salud y la seguridad de su familia lo hace, porque lo que brinda el Estado a veces es insuficiente.


Cuando una persona “sostén de familia” se queda sin trabajo y durante meses no consigue reinsertarse, se vuelca -en muchos casos- a la delincuencia. Asimismo, la población de jóvenes que abandonan los estudios y no se incorporan en el ámbito laboral también, en mayor o menor medida, terminan cometiendo delitos. Por efecto, se produce una cadena lamentable de hechos delictivos y como resultado de estos desajustes sistémicos muchas familias son desplazadas del modelo económico y social. Por otro lado, el sistema carcelario está colapsado y potencian la pulsión delictiva de los reclusos. Todos estos elementos complejos y solapados son potenciadores de riesgo en Argentina.


En términos generales: ¿sobre qué bases deberían consolidarse las estrategias futuras para la protección de personas en Argentina? ¿Cuál es la vinculación entre el sector público y privado?


La vinculación entre el sector público y el privado fue avanzando en estos últimos años, pero debe afianzarse aún más. Debemos procurar integrarnos, pero con el precepto de que la integración beneficie a todos los actores, si no trabajamos en conjunto y con coordinación no es posible prosperar. En el ámbito de la protección de personas existe una cooperación fluida. Es muy común compartir informes, papers, videos, capacitaciones y material entre jefes de seguridad de PMI / VIP. Cuestión que sería ideal que suceda entre el sector público y el privado frente a riesgos comunes.


¿De qué manera se incorporan las amenazas tecnológicas a la protección de personas?


Partimos entendiendo que el avance de la tecnología es una variable que condiciona, tanto a nuestro sector, como a los individuos y organizaciones inmersas en el crimen. Si lo interconectamos al análisis de riesgos, debemos presumir que los delincuentes también elaboran sus propios análisis. En la dimensión tecnológica es similar, existen metodologías para actuar sobre la cuestión.


Con el fin de poner algunos ejemplos podemos explicar lo siguiente: si nosotros resolvemos colocar un inhibidor de señal para telefonía celular (móvil) en un lugar donde el VIP / PMI va a realizar una reunión; o si decidimos modificar la ubicación de alguna cámara ya instalada (o colocar una nueva); si recurrimos a modificar el sistema de acceso de la residencia; o si aplicamos procedimientos para que los celulares sean menos intervenibles, como así también, los GPS de los vehículos (para que no rastreen los movimientos), esa información “técnica” también la tienen los delincuentes y la utilizan de acuerdo a su capacidad operativa para cometer un delito.


Hoy existen infinidad de cámaras ocultas inalámbricas y micrófonos de bajo costo, inhibidores de señal que se comercializan en forma abierta en cualquier portal de ventas online y nos obliga a estar permanentemente actualizados, buscando variantes para que nosotros, y principalmente los clientes, vivan más seguros.


Actualmente, muchos empresarios se trasladan en vehículos blindados en fábrica y otros blindados en Argentina (que han mejorado mucho aunque todavía necesitan incrementar la calidad y aproximarse al producto hecho en fábrica). Para ello, debemos considerar el nivel de resistencia balística que necesita nuestro cliente, y por supuesto, los vehículos deben poseer neumáticos “run flat”, un neumático especial que permite seguir rodando aunque se encuentre dañado (para poder salir de la zona hasta un lugar seguro). Los equipos de comunicación de los custodios y la comunicación con el VIP / PMI también es algo que se va modificando y mejorando con el tiempo, como así también el armamento (ya sea primario o secundario) el cual se va actualizando regularmente.


¿De qué manera se incorpora la protección de los PMI en cuanto a información privada y redes sociales?


En este punto debemos interactuar con los clientes y sugerir algunos puntos sobre sus publicaciones personales en redes sociales, ya que pueden propagar fotos familiares, de viajes, de su vivienda y esto puede ser utilizado por delincuentes para hechos ilícitos. La inteligencia protectiva es sumamente importante. También se debe colaborar en la protección de la información de su computadora personal, tablets y telefonía móvil del PMI y la de su núcleo familiar, apoyados por el departamento de sistemas de su corporación. Otro asunto, que está en el análisis por parte de los profesionales de la protección, es el uso de drones no tripulados que puedan alterar la seguridad del PMI y de su residencia.

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